20 años del SAT – Por David Colmenares (La Crónica)

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El sábado se cumplieron 20 años de operación del Servicio de Administración Tributaria (SAT), órgano desconcentrado de la SHCP, sustituyendo la mayor parte de funciones que tenía la Subsecretaría de Ingresos, que le quedaron las Administraciones Generales de Política de Ingresos y de Legislación Tributaria. Su creación se dio en 1997, a la mitad del sexenio del presidente Zedillo.

Su primer presidente fue Tomás Ruiz González y entre otros han pasado por la misma, Eduardo González, Alma Rosa Moreno, Raúl Sánchez Kobashi, Rubén Aguirre Pangburn, quien se desempeñó como subsecretario de Ingresos y jefe del SAT simultáneamente. Lo sustituye José María Zubiría y a este el actual ministro de la corte, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Durante este sexenio han estado Aristóteles Núñez y Osvaldo Santín, quien hoy está al frente de la institución. Todos destacados funcionarios, con muy buenos resultados en su gestión. Por supuesto sin los trabajadores del SAT no habría buenos resultados.

Desde entonces el SAT ha sido factor clave para las finanzas nacionales, porque aun en tiempo de bajo crecimiento económico la recaudación ha crecido, por ejemplo este año, un derivado de la misma, la recaudación federal participable, creció por encima de lo estimado, lo que permitió que los ingresos participables de estados y municipios se mantengan, sin tener que recurrir al Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros. Por otra parte se dio un crecimiento importante en el número de contribuyentes registrados, como parte de un mecanismo para intentar reducir la población ocupada en la informalidad, creando el régimen de incorporación.

Antes era la Subsecretaría de Ingresos responsable de la administración tributaria. Recuerdo haber visto en 1994 un proyecto institucional para crear el Sistema de Administración Tributaria, muy atractivo para impulsar además de una eficiente administración tributaria fortalecer la profesionalización de recursos humanos, a través de un servicio fiscal de carrera.

En los últimos años del gobierno del presidente Fox, desaparecen las oficinas federales de hacienda y se sustituyen por Administraciones Generales de Recaudación, Jurídica, Auditoría Fiscal Federal y Aduanas, aún en la estructura de la SSI. Con operación del SAT en el tiempo se crean las Administraciones Generales de Grandes Contribuyentes y de Coordinación y Evaluación Tributaria, la de Asistencia al Contribuyente y Destino de Bienes de Comercio Exterior propiedad del Fisco Federal y de Comunicaciones y Tecnologías de la Información.

La colaboración administrativa, una función estratégica en la coordinación fiscal con los estados, se da con el SAT, que determina y valida a nivel regional el pago de incentivos económicos, así como pago a estados por la Zofemat.

Periódicamente realiza encuestas de percepción ciudadana respecto a servicios y el resultado ha sido positivo.

Hace algunos años, más de 10, se habló de su autonomía, cuya iniciativa se quedó en el Congreso. Tiene autonomía de gestión, pero no presupuestal y eso es importante. Es claro que el gasto en administración tributaria es una inversión.

Su Junta de Gobierno tiene tres consejeros independientes, dos propuestos por estados y ha sido una figura importante que ayuda a resolver algunos problemas o inquietudes de entidades federativas.

Lo de la autonomía es un tema que por lo menos se debe revisar y analizar. Pero bien por estos 20 años.

Por David Colmenares, La Crónica

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