Presiones – Por Juan José Herrera (La Crónica)

0
33

Desde su nombramiento al frente de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), Javier Ramiro Lara Salinas ha estado bajo el asedio de quienes consideraron tal designación como un “premio” o “recompensa” a su operación como magistrado del Tribunal Estatal Electoral (TEEH).

Hoy surge otra controversia que toca, aunque de forma no tan directa, al procurador Lara, la cual se gesta en las propias entrañas del organismo que encabeza y pretende evidenciar supuestas cargas de trabajo excesivas y falta de sensibilidad hacia trabajadores de dicha dependencia.

Quienes “firman” como servidores públicos de la PGJEH: agentes del Ministerio Público A y B, agentes de Policía Investigadora, facilitadores del Centro de Justicia Restaurativa, peritos, jefes de oficina y personal administrativo, pero sin ofrecer un solo nombre, acusan ahora problemas derivados básicamente del horario de trabajo (que confirman, ¡es de ocho horas!).

Amparados bajo principios del Código de Ética del Poder Ejecutivo del Estado de Hidalgo, los manifestantes exponen una serie de señalamientos que, entre otros tantos temas, los mantienen alejados de sus familias e hijos, ya que las labores del organismo son inacabables e incluso les representa acudir al cumplimiento de obligaciones hasta en fines de semana, que bien podrían dedicar a pasar tiempo de calidad con sus seres queridos y al merecido descanso.

Lo que más llama la atención del documento, dirigido al gobernador Omar Fayad, es el pestilente aire de amenaza relativo al mal servicio que ofrecen (situación común que no niegan) a la ciudadanía, resultado precisamente del cansancio acumulado por culpa de sus superiores que los presionan inhumanamente para abatir todos los rezagos históricos que imperan en la procuraduría.

Por lo visto la falta de vocación de servicio rebasa los límites del sector privado y busca cualquier pretexto para la obtención de beneficios, como mejores salarios o constantes permisos, bajo la ley del mínimo esfuerzo.

Si bien es cierto que muchos de estos empleados son padres y madres de familia, también lo es que cada que la población tiene algún problema la burocracia, sobre todo en este organismo estatal, demuestra (ahí sí) una gran falta de sensibilidad y compromiso.

Será interesante ver cómo responde el procurador Lara Salinas a chantajes que más bien parecen tener un trasfondo político.

 

SE PUSO HULK. Quien también tendrá que explicar actitudes, pero más allá de las redes sociales, es sin duda el delegado de la Cruz Roja en Hidalgo, pues sobre Pepe Saade pesan varias acusaciones de prepotencia, gritoneos y malos tratos a integrantes de la benemérita institución, lo malo es que ahora sí lo agarraron en plena regañiza y evidenciaron en video cómo trata a voluntarios del organismo; pues para qué lo hacen enojar con peticiones tan absurdas como uniformes, caray.

Por Juan José Herrera, La Crónica

No hay comentarios

Dejar respuesta