Sumemos por nuestros inmigrantes – Por Marco Antonio Baños (El Sol de Hidalgo)

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Pachuca, Hidalgo.- A finales de marzo pasado, el portal fivethirtyeight.com difundió estadísticas que ubican al magnate Donald Trump como el Presidente de Estados Unidos con el índice más bajo de aprobación (41.3%) y el más alto de desaprobación (52.4%) en los últimos 72años en ese país.
En poco más de dos meses de gobierno, el mandatario estadunidense ostenta el porcentaje más bajo de aceptación respecto a los últimos 12 presidentes estadounidenses que le precedieron desde Harry S. Truman (1945-1953), escenario adverso que permitió cancelar su intención de eliminar el plan de salud de Barack Obama, uno de los principales legados del expresidente.
La lista de acciones impopulares es larga: autorizar el control migratorio a personas de países con mayoría musulmana, (orden bloqueada posteriormente por jueces federales), aumentar el número de efectivos militares, pero no de la burocracia, modificar el sitio web de la Casa Blanca eliminando la versión en español, avalar la efectividad de la tortura y tensar las relaciones internacionales, son solo una parte de sus políticas erráticas internas y externas.
En cuanto a la relación bilateral con México, mantiene su agresiva política migratoria que agilizó el proceso de deportación de inmigrantes indocumentados, la contratación de 10 mil a 15 mil agentes migratorios y aduaneros y el miércoles pasado confirmó ala cadena Fox Business Networkla construcción del muro fronterizo, por lo que en breve anunciará su decisión al ganador o ganadores entre más de 730 proyectos presentados hasta el 4 de abril de este año, fecha en la que venció el plazo.
Esta es una pésima noticiapara nuestro país, porque el Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security)informó que tiene recursos para elaborar los prototipos de la barrera, pero no para la construcción del muro, lo que puede traducirse en un intento más por obligar al Gobierno de México a pagar en efectivo por esto.
A pesar de tener como prioridad en su agenda los bombardeos a Siriacon la insostenible bandera motivacional de “ayuda humanitaria” y amenazasbélicas a Corea del Norte, Trump ratificó su repetida promesa de campaña, como parte de la guerra que encabeza su administración contra los migrantes y quesegún el magnate, muestra una reducción del 70% en el flujo migratorio a Estados Unidos, aún sin haber comenzado la edificación, el dato representa para éltodo un récord.
Especialistas en el tema migratorio, han resaltado que durante el primer mes del expresidente Obama (febrero 2009), fueron deportados 32 mil 419 mexicanos y en sus primeros cuatro años de gobierno, la cifra sumó 2.3 millones de deportaciones, que luego de su reelección lo convirtió en el Presidente de Estados Unidos con más deportaciones en los últimos 30 años, mientras que Trump expulsó en sus primeros 30 días a 12 mil 447 connacionales, aunque se debe considerar que las prioridades de deportación de Obama estuvieron enfocadas a delincuentes y migrantes con menos de dos semanas en ese país, además de que creó programas a favor de la regularización, como el Programa de Acción Diferida (DACA) por sus siglas en inglés, que frenó la expulsión de 750 mil dreamers.
Trumpdecidió perseguir no solamente indocumentados, sino también a los que hayan “abusado” de beneficios públicos a juicio de un agente de migración que representen un riesgo a la seguridad pública y nacional, extendió la deportación a inmigrantes hasta con dos años de residir en Estados Unidos, restringió la libertad provisional de detenidos, lo que abrió la posibilidad de triplicar la cifra de personas deportadas respecto a los expulsados de Obama solamente en los dos primeros años de gobierno del empresario.
Estas acciones repercuten directamente en México, principalmente en Estados con porcentajes elevados de migrantes como Hidalgo, entidad en la que datos de la Delegación del Instituto Nacional de Migración indican que en los primeros tres meses del año han sido deportados 783 hidalguenses provenientes principalmente de California, Arizona, Nuevo México y Texas.
Las autoridades migratorias mexicanas han instrumentado en el país la iniciativa “Somos Mexicanos”, que tiene como objetivo brindar atención integral a los mexicanos que han retornado voluntaria e involuntariamente con un modelo interinstitucional y coordinado que contribuya en el corto plazo a su integración social y económica en el país para enfrentar las políticas de Trump en contra de los inmigrantes.
Las organizaciones de migrantes han denunciado que los repatriados son víctimas potenciales de diversas actividades delictivas como la extorsión, venta de documentos falsos o usurpación de identidad por no contar con documentación oficial, por lo que en una primera valoración se planteó retomar la constancia de recepción de mexicanos repatriados que entrega el INM, sin embargo, este documento no es aceptado en la mayoría de sus trámites.
Este problema se retomó el miércoles pasado en la Comisión Nacional de Vigilancia del INE, en la que algunos integrantes plantearon la posibilidad de tramitar la credencial de elector con fotografía con la entrega de la constancia, sin embargo, hubo comentarios en el sentido de que este documento se entregaría tras una entrevista que no tiene sustento legal para poder validarlo como documento de identificación.
Hay que mantener abierta esta discusión a fin de escuchar todas las voces posibles que nos permita encontrar la ruta más corta y eficaz hacia un mecanismo que apoye a miles de mexicanosobligados a regresar al país dejando familia, bienes y trabajo como víctimas depolíticas represivas y excluyentes que en Méxicohan generadouna creciente preocupación que obliga a darsoluciones institucionales viables para evitar un nuevo viacrucis a nuestros connacionales.
Consejero Electoral del INE
@MarcoBanos

Por Marco Antonio Baños, El Sol de Hidalgo

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